POEMARIO EMOCIONAL

El paso principal para matar a mis demonios

Reconocerlos.

Tenerlo bien ubicados.

Para ello es importante el trabajo previo. Seguro que te lo han dicho antes.

Localízalos; los encierras.

Te esperas unos días. Se tranquilizarán.

Y ahí, empieza tu parte. El trabajo profundo. La lucha contra ellos.

No sabemos qué pasará.

Pero sí sabemos a por lo que vamos.

Su exterminación. El fin de sus días.

El acabose.

Y una vez fuera ya de este mundo, la vida que vivo y pienso tendrá un nuevo nombre:

Realidad.