POEMARIO EMOCIONAL

Estreno

Siempre hay una primera vez para todo.

Para estrenar un paraguas.

Para abrir los ojos.

Para ver la lluvia.

Y para mirar hacia adelante.

Siempre hay una primera vez para todo.

Para alzar la mano.

Para decir lo que piensas.

Para coger tu mando.

Siempre hay una primera vez para todo.

Y aunque lo hagas y no salga bien,

por suerte, casi, casi, casi, siempre,

tendrás una segunda oportunidad.

REFLEXIONES PUNTUALES

Momentazo

Estoy pletórica.

No sé cómo expresar la explosión que llevo dentro.

Respiro y me entra el triple de aire,

y pienso en lo dichosa que es la vida.

Que cuando estas algo más apagada te da un subidón de golpe, que te hace no poder dejar de sonreír.

Estoy en racha. Lo tengo que decir.

La verdad es que parece que el azar está de mi lado, pero no creo en él. Vaya.

Creo que esto que me está pasando son señales. El universo confabula para que yo sonría y sea feliz.

¿Pero cuál será el mensaje de universo? ¿Lograré descifrarlo?

¿Durará mucho tiempo? ¿Será una ficción mental y solo es buena suerte?

Sea lo que sea, ahora mismo estoy pletórica. Se me escapa tanta felicidad del pecho. La sonrisa me va a romper la boca, ¡me crezco, subo, me elevo!

Soy feliz, en este momento…

¡Corre, Maribel! Disfruta…! Que si hay algo que dura poco en la vida son los momentos como este…

REFLEXIONES PUNTUALES

Los lazos ridículos

Hasta el día de hoy, en el cual he visto una peli en la que la protagonista se aferraba a estar con su marido, que no la quería, ni ella misma quería , solo por el simple hecho de sentir ese ‘orden’, ese que ‘todo está en su sitio’, he creído en los lazos.

No puedo dejar de pensar en que toda mi vida he buscado o creído súper genial la idea de tener lazos o vínculos.

Los hijos, la tradición, la convención social…. han sido en muchas ocasiones motivos para tener una vida al lado de alguien que no te hace feliz…

Siempre ha sido así pero, yo me pregunto, ¿sigue siendo así?

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Siempre he pensado en que los lazos son bonitos y positivos y buenos. Hasta hoy.

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Hace unas semanas conocí a una chica que buscaba desesperadamente crear lazos. Tener una amistad de toda la vida en 10 min. ; para lograrlo, lo daba todo y estaba ahí. Al 300%. No se le escapaba una.

En ella pude ver el reflejo de lo que es condicionar a alguien a estar ahí: ‘Como yo te doy, tú tienes que darme’. Ahí fue cuando me di cuenta de que quizá no se pueden crear lazos con todo el mundo y menos a la fuerza…

Mira, al final las personas pasan por nuestra vida para detectar características de nosotros mismos, y ella me enseñó que no se puede forzar. Nada.

La peli de hoy ha sido otro espejo: si te aferras en mantener una relación por lazos, conveniencia ninguno de los dos será feliz.

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Ahora mismo estoy en crisis. Mis creencias se han desmontado por completo y donde veía amor solo existe presión.

Quiero decir, si ves a una persona durante un tiempo se acaba creando un vínculo, cierto amor.

Pero, ¿cómo detectas si ese vínculo es ridículo?

¿Cómo desmontas lo que por sí solo se ha ido montando?

¿Qué determina que haya lazos entre dos personas?

Reconocer los lazos es complicado…

Ponerles fin más…

Pero si haces parecer que no hay lazo, ¿el vínculo se refuerza?

¿O se refuerza el deseo? La libertad y el libre albedrío excita, pone; pero no crea vínculo.

Qué curioso…

¿Vínculo o no vínculo?

Estoy escribiendo y mientras escribo me he dado cuenta de la clave de todo… No es lo mismo lazo que vínculo …

Un lazo es forzado, tiene nudo y aprieta.

Un vínculo de repente un día te das cuenta de que está ahí. Sin más.

Pero somos manipuladores y nos aprovechamos de los vínculos para transformarlos en lazos y así condicionar a que las personas estén a nuestro lado. A veces ponemos caritas, otras victimizamos, siempre con el mismo fin: Que no te vayas.

Dentro de toda esta reflexión tengo que reconocer que me siguen gustando los vínculos. Los que surgen, se crean, los que hacen que sonrías cuando nos miramos.

No quiero lazos bien atados, deseo vínculos. De esos como los del cordón umbilical que nos une a nuestra madre… No creo que no haya nada más bello que esa sensación de pertenecer.

Por pertenecer me refiero a esa sensación que nos producen los lugares y las personas de sentirnos en un lugar seguro.

Creo que si te sientes así con alguien, se crea algo entre los dos que es irrompible. Nunca vas a dejar de sonreír al ver o pensar a esa persona…

Eso es bello y une.

Lo que desune es no evolucionar; no comunicarse, no decirle a tu ‘sitio seguro’ cómo te sientes… Y es ahí cuando el vínculo va cobrando fragilidad y lo decoramos con cintas de seda…

Es ahí cuando las cosas empiezan a cambiar y la balanza empieza a deteriorar esa cosa bella que había entre los dos…

Me da mucha pena que la vida sea así… pero nos queda el recuerdo, el aprendizaje, algo de ti en mí….

Con lo cual un lazo/vínculo nunca puede ser ridículo…

Pero, si no es real….

Tarde o temprano,

se romperá solo…

REFLEXIONES PUNTUALES

Contrapicado

Recuerdo que cuando vi “El club de los poetas muertos” aprendí y descubrí que mirar las cosas desde arriba te enseñaba un plano distinto de la realidad.

Por ello, aunque me sentía pequeñita, me subía a cualquier bordillo, murete, silla o incluso mesa.

La gente me veía como inmadura o con cierto toque infantil, pero yo sabía que, desde allí, en lo alto solo, podía sentirme al nivel de los más grandes.

Si estaba en alto, desde cualquier lugar, sonreía y cual Walt Whitman me auto recitaba el “¡Oh, capitán, mi capitán!”.

No hace mucho que me he propuesto valorar otros puntos de vista… y es ahí cuando me coge la cámara y ¡zas! Me recoge desde abajo y descubro la magnitud del universo…

Y me veo a mí , mi yo desde otro plano, también real, donde ya no soy pequeña y soy más alta, parezco hasta súper modelo. Vale igual tanto no…

Pero donde veía ‘pequeña’ ahora veo ‘universo’. Y a mí formando parte de él.

Perteneciendo.

Y, entonces, sonrío, y me vengo arriba y crezco, y desde ahí, tocando tierra y contigo delante grito para mis entrañas “ ¡Oh, capitán, mi capitán!”.

Y por primera vez en mi vida siento que no soy ‘menos’, que soy ‘más’. Y que soy ‘también’.

Y siento que sigo teniendo el universo encima mío, que aun estando debajo, me sigue y me acompaña….

…Y entonces desde la tierra y desde lo bajo, alzo mi mirada al cielo y sonrío de nuevo…

REFLEXIONES PUNTUALES

Selfie

Hoy he tenido una reflexión.

Estaba subiendo las fotos al blog (subí el post y, una semana después, he subido la imagen… Es lo que se llama aprendizaje) y he tenido que escoger una que representara que soy fan de mí misma. Los tags utilizados han sido amor propio, selfie y narcisismo.

Hace unos meses alguien me dijo que mis selfies me hacían aparentar ser una persona narcisista. “¿Yo? La de la baja autoestima por antonomasia…?”Me gusta subir a menudo imágenes de mi misma, de mi pensamiento de mis reflexiones de mi evolución. Me hacen sentir más fuerte y quién sabe quizá mis fotos alienten a alguien.

Pero, al escoger la imagen para fan … he escogido un selfie. Y yo me he preguntado ¿qué significa un selfie?

Un selfie significa amor propio, quererse, autoestima, pero también soledad.

Una foto es un captador de momentos, así lo veo yo, pero, ¿qué sucede cuando quieres captarte y tienes que autocaptarte? Se llama selfie.

Fan representa mi amor propio, lo mucho que me gusta mirarme, leerme, conocerme; pero fan habla de mi soledad. De mi búsqueda hacia que tú me leas, me mires, me busques y me sonrías.

Soy muy fan de mí, pero me gustaría, ser más fan de ti.

Fan de mi fan.

Y, así, dejar los selfies a un lado y hacer un inventario de momentos en cada una de nuestras memorias.

 

Puntuación: 1 de 5.