RESCATES

Drama

Y cuando pienso en mis dramas, pienso en ti y vengo a verte, al lugar donde deposité tu alma.

Y me siento mejor porque sé que no puede haber más drama que el haberte perdido.


Arrugo mi boca, la abro, separo mis dientes, mis ojos achinan y lloro lloro y lloro.


Mi corazón grita desesperanzado porque jamás volverás y la rabia se convierte en tristeza y me inundo de lágrimas.


Y mi pena es menos pena porque no hay nada peor que haberte perdido.


Y entonces miro al cielo.

Siento todo el tiempo que pasa.


Y vuelvo a casa.

A mi vida, sin ti…

POEMARIO EMOCIONAL

TAC

Tengo miedo,mucho miedo…

Siento pánico de tener que enfrentarme a todo esto.

Sin ti.

Sin tu abrazo, sin tu mano, sin tu roce…

Sin tu palpitar cerca de mi corazón.

Se acerca el momento.

Respiro hondo.

Entro en la fría sala;

no me puedo concentrar.

¿En qué debería concentrarme?

Si debo reservarme nuestras imágenes más felices para el peor de mis momentos…

Grito. Te llamo. Ven conmigo.

Respiro, suspiro, aspiro.

Es mi palpitar el que ahora retumba.

Prefiero el tuyo.

Su suavidad. Su melancolía.

Po pom po pom

Tic tac tic tac

Respiro, suspiro, aspiro.

Miedo, miedo, miedo…

Pánico.

Palpitar…

¡Dame refugio!

¡Dame amor!

¡Dame abrazo!

Acompáñame…

Que yo te sienta muy muy cerca

dentro de mí, en mi interior…

Rozando, como siempre, mi corazón…

POEMARIO EMOCIONAL

Me pierdo

En el extraño camino hacia ti, me pierdo.

Hoy han sido tres veces.

Y eso que me sentía centrada.

En el lúgubre camino de sus pasillos, busco.

Busco la salida.

La salida no es más que mi llegada; nuestro punto de partida.

El inicio, El fin.

Salida, llegada.

Principio, final.

Tú, yo.

De nuevo, me pierdo.

Perdida, te busco.

Me busco.

Oculto entre los recovecos de la sociedad me escondo.

Ahora, oculta como tú, para sentir lo mismo que tú sientes.

Para abrazar lo que tú abrazas.

Para besarte mientras me besas.

En el extraño camino hacia la línea Lila, en la que a menudo me pierdo, te busco, te pienso, te abrazo y te beso.

POEMARIO EMOCIONAL

Simple concepto del amor

A veces deseo estar sola para escuchar ruido alguno pero es entonces cuando más te echo de menos.

A veces deseo estar rodeada de mil personas para sentirme ocupada pero entonces es cuando más pienso en ti.

A veces tantas cosas y a veces tanto de todo que me saturo yo misma y yo sola.

————-

Tú, mi locura y mi cordura.

Tú, mi paz y mi revuelo.

Tú, lo que más añoro, a quien más deseo.

Tú sin más:

A quien yo quiero.

POEMARIO EMOCIONAL

Mi propio concepto del amor

Y cuando te miro y sonrío,

sonrío y te veo.

Y te siento y me acerco.

Y te toco aunque estés lejos.

Y me calmo y me asombro y me escribes y te quiero.

Me dibujas, me iluminas, y me miras, aunque no te veo.

Mientras viajo, mientras caminas, durante el paseo y al dormir;

comiendo, viendo la tele, mientras leo y al sufrir.

Me privo, me limito, lo escondo;

No puedo.

Se escapa, se me sale, lo expulso;

te quiero.

POEMARIO EMOCIONAL

El camino

El camino que me llevaba hacia ti no era el habitual.

Recuerdo otro transporte distinto al que cada día me llevaba a mi casa.

Sus asientos eran azules, como estos en los que ahora estoy sentada; pero, no me preguntes por qué, yo veía ese azul mucho más intenso.

Sí que tengo que reconocer que las personas que siempre lo habitaban me parecían advenedizas. Yo estaba cómoda en cada uno de los vagones que me acercaban a ti, pero me sentía ajena a ese lugar.

Probablemente la advenediza era yo.

De hecho reconozco que nunca pertenecí a él.

Cuando salía de ese vagón, buscaba el camino recto…

Ahora que lo pienso, yo lo veía recto, pero realmente estaba lleno de curvas; curvas que nunca lograría girar.

En mi pensamiento rondaban las vidas y las emociones de las personas con las que me había cruzado. Me las imaginaba súper emocionantes.

Pero para mí la emoción eras tú.

La brisa del aire que acontecía, la sutil lluvia de verano, hasta el azul del cielo me parecían más bellos que de costumbre.

No lo podía evitar. Tu esencia lo envolvía todo.

Cuanto más avanzaban los días, y más llovía, más nubes había, y yo más sentía.

Tu camino ya era como un poquito mío, y cada una de aquellas calles eran testigos de la magia que había en mis ojos. Sin más, sonreía.

Mi mundo era mágico, repleto de ilusión.

Mi ilusión, pero me bastaba.

Siempre he pensado que la vida tiene un final feliz, y que contigo me estaba esperando uno.

Pero sabía que era un sueño; mi sueño.

Cuando llegaba a tu puerta mi corazón se volvía loco. Palpitaba y palpitaba. Nunca dejó de hacerlo.

Solo con recordarlo, me vuelve a palpitar.

Mi piel erizaba al verte y para que no te dieras cuenta, yo miraba a lo lejos… Intentaba disimular.

Jamás lo supe hacer bien…

———

A día de hoy, aún recuerdo el camino que me llevaba a tu casa…

POEMARIO EMOCIONAL

Fervor

No puedo dejar de mirarte.

Tu cara, tu presencia me alimenta.

Siento paz a tu lado.

Angustia cuando te alejas.

Te miro lentamente esperando tu amor.

Te doy todo. Quiero todo.

Un amor que llega en una forma distinta a la esperada.

Pero un amor sin igual.

Fervor. Siento fervor.

Amor, admiración.

Y mientras me besas y me abrazas te lo digo suavemente.

Con mi mirada, con mi cuerpo.

Sin mi voz.

No te puedo hablar.

Pero cierro mis ojos. Me relajo.

Y al abrirlos de nuevo descubro que sigues ahí; a mi lado.

Y respiro hondo.

Porque siento que tú también me quieres…

REFLEXIONES PUNTUALES

El género del amor 3

Estoy obsesionada en saber si mi Zeta, mi perra, me quiere.

La pongo constantemente a prueba para ver su reacción cuando no estoy, cuando me escondo, cuando hago parecer que tengo una chuche y no es verdad, e incluso cuando estoy justo con otras personas a las que doy fe de que también quiere.

Ella siempre está conmigo. Pero cuando vamos a lugares donde hay otras personas, me ignora; me siento la última mona.

Le pregunto si me quiere. Gira la cabeza.

Me acerco a su carita. Me bufa. Y gira la cabeza.

Leí que el contacto visual es muy importante, por ello, busco sus ojitos y la miro. Fijamente. Rollo para que ella piense: “Mamá, estás loca”. Pero como no tiene capacidad para hablar, me mira y se marcha.

Los perros tienen un solo líder, y ese soy yo. Le doy de comer, la saco, le doy mimos, la llevo a sitios, y la quiero como si de mis entrañas hubiera salido.

El amor que siente por mí, lo descubro cuando busca de mi calor para quedarse dormida.

Ese amor es evidente. Pero siempre quiero más.

¿Por qué? ¿Por qué a sabiendas de que no puede hablar yo espero que me diga que me quiere?

El género de amor habla de eso… habla de las mil maneras de sentir de cada ser, ya sea humano, hombre, mujer, animal o plantita.

Son los géneros que me acabo de inventar.

Una plantita también se expresa. Se sugestiona con la luz, con el alimento, con la música, el agua e incluso cuando la miras.

El amor, por tanto, existe por sí solo.

Y entonces viene a mi cabeza aquella frase “facta non verba”.

Cuando tenemos hechos, deseamos palabras y cuando tenemos palabras deseamos hechos…

El ser humano siempre está igual.

¿Y si nos quitaran la capacidad del habla?

Sería muy interesante descubrir qué habilidades desarrollamos para expresar nuestras emociones…

Sea lo que sea y fuere como fuere no me queda más remedio que reconocer y aceptar que Zeta nunca me dirá que me quiere…

POEMARIO EMOCIONAL

El género del amor 2

-“¿Me quieres?”

No contesta.

-“¿Me quieres?”

Se rasca.

-“Eo, estoy aquí. Te estoy preguntando si me quieres.”

Me mira. Me pone una patita encima.

-“Eso es que me quieres…”

Se aprieta muy fuerte contra mí. Sigue rascándose.

Cierro mis ojos.

La siento y sonrío.

Ahora, sé que me quiere…