POEMARIO EMOCIONAL

A petición

Por siempre… esas eran las dos palabras más deseadas en mi vida.

Esas las que no llegaban.

Esas las que yo esperaba de ti.

‘Por y para siempre’. Sonaba tan bien…

Deseaba todo en mi vida.

Tú no deseabas más que lo que tenías.

Mi mundo siempre había sido una incongruencia entre lo que deseaba y lo que obtenía;

quizá con lo que me conformaba.

Pero me bastaba si tú estabas en él.

Tu sonrisa, tus ojos avellana, el sabor de tu piel. Su color. Todo me bastaba.

Todo bajaba el platito de la báscula hacia abajo y pesaba tanto que ya no me importaba sentirme incomprendida.

Incomprendida por ti.

Vivía esperando tu huida ante mis roces, mis caricias, mis miradas de amor.

Tú resistías. Resistir. Sí, esa era la palabra.

Resistías aún no sé muy bien por qué… algo sentirías. Pero sé que tus pánicos y tus muros nunca te dejarían ir más allá.

Quizá era por mí, pero me gustaba pensar que era por ti….

Vivía a petición. Tu petición.

Pero cualquier reclamo tuyo, hacia mí, era la vida para mí.

Y cada día el platito de la báscula pesaba más y más y más…