POEMARIO EMOCIONAL

Palmera

A veces pienso que los tres palos que sujetan una palmera son más fuertes que yo.

Es curioso, esta mañana me sentía feliz, sonreía, las cosas empezaban a ponerse en su sitio.

Ninguna felicidad dura eternamente.

Ahora paseo junto con mi dolor buscando imitar a esos 3 palos que sujetan tanto peso.

Respiro hondo y pienso en cómo llevarme los 3 palos a casa.

Pero no puedo.

REFLEXIONES PUNTUALES

Nubes de Niebla

Siempre me ha gustado la niebla.

Profunda e intensa como yo.

Aunque normalmente no me deja ver más allá.

De entre todas las cosas que hay ahí fuera, no veo ninguna.

Tan solo mi niebla y el ala de este avión.

No puedo hacer nada más que pensar. Para mí es horrible.

Portátil: Sin batería.

Teléfonos: En modo avión.

Humanos: Desconocidos.

Solo me queda escribirte. Imaginarte aquí a mi lado, con nuestras conversaciones interminables…

Por encima de la niebla, siento que está el sol.

Algo menos sola en este nuevo universo.

Tic tac.

De la serie de los tics tacs en mi vida, nos encontramos en este avión.

Tic tac.

“El vuelo es un suspiro”.

20 min. largos para un tac y largos sin cobertura. Largos sin ti.

Tic tac.

Nos alzamos aún más y descubro que no era niebla.

Estábamos entre las nubes, que ya sabemos (desde hace poco) que tienen la misma estructura que la niebla. Pero, es verdad, viven en lo alto. He ahí la gran diferencia.

Las nubes no son intensas. Son ligeras; estas de aquí arriba son precisas; no pesan y me encantaría imaginar sus formas junto a ti.

Como los humanos. Misma estructura pero diferente consistencia.

Como tú y yo.

Como nuestras maneras de ver el mundo.

Tic tac.

Deben haber pasado dos minutos y nos volvemos a encontrar entre las nubes de niebla. Ligeras e intensas.

Fusionadas en algo nuevo. Más bello, más hermoso, más fuerte, más eterno.

Como tú y como yo cuando estamos juntos.

Como tú y yo…

POEMARIO EMOCIONAL

El viaje

Sobrevolar la lluvia no me hace más feliz.

Estar en el cielo no me sirve de nada.

Sin ti no me vale.

Sin ti no quiero.

No me apetece.

No puedo.

Deseando bajar a la tierra.

A nuestro mundo.

El de desdichas y cansancios.

Pero contigo.

Junto a ti.

Ironías de la vida, donde sin llover, me caen lágrimas.

Donde la paz no me apetece.

Donde quiero bajar, quiero aterrizar y marcharme para luego volver…

Y así volver a besarte, abrazarte y acurrucarte…

POEMARIO EMOCIONAL

Reconstrucción

Han reconstruido los cristales rotos. Más bien los han sustituido.

Nueva fachada pero por dentro me siento igual.

Rota. A trozos.

Recordando mi pena.

Bajo la tortura que merezco.

Aprender sufriendo.

Sufrir y no aprender.

Eterna tragedia la de mi momento.

Cristales nuevos.

Nueva fachada.

Rotura por dentro…

REFLEXIONES PUNTUALES

Forajida

Cuando se es una forajida, poco hay que explicar.

Vives constantemente en peligro. Con sensación de haberte saltado la ley y con el riesgo de que quien sea te vea o te pueda reconocer.

Sí, soy una forajida. Huyo y me escondo. Quisiera formar un bucle temporal, rodearlo con un círculo y borrarlo del mapa de mi vida.

Pero no puedo.

Por eso huyo.

Huyo de la maldad, del mal y de las consecuencias nefastas.

Huyo del dolor, huyo de la verdad.

Pero soy yo, incapaz de guardar un secreto más de de 24h. Incapaz de ocultar hasta lo que no le interesa al mundo. Incapaz de guardar el peso del peor de mis actos aun a sabiendas de las consecuencias.

Pues bien, tras mi confesión particular, soy una forajida confesa. Y selecta, claro está.

Decir la verdad no te vuelve impune. Debo seguir escondiéndome. ¿Cuánto? No lo sé.

Pero estoy convencida que el big brother me vigila. Está en mi barrio, entre las calles, las puertas, los ventanales…

Por eso, solo me queda huir…

RESCATES

Drama

Y cuando pienso en mis dramas, pienso en ti y vengo a verte, al lugar donde deposité tu alma.

Y me siento mejor porque sé que no puede haber más drama que el haberte perdido.


Arrugo mi boca, la abro, separo mis dientes, mis ojos achinan y lloro lloro y lloro.


Mi corazón grita desesperanzado porque jamás volverás y la rabia se convierte en tristeza y me inundo de lágrimas.


Y mi pena es menos pena porque no hay nada peor que haberte perdido.


Y entonces miro al cielo.

Siento todo el tiempo que pasa.


Y vuelvo a casa.

A mi vida, sin ti…

POEMARIO EMOCIONAL

Latente

Solo a tu lado me siento.

Solo a tu lado soy.

Miento: fuera de ti también.

Pero algo menos…

A tu lado, cuando estoy contigo,

con el sol, con la luna, la lluvia…

Tu mirada y mi atardecer.

Con mis miedos, con mis pánicos, con quererte e incluso cuando tú me odias…

A tu lado soy. A tu lado me siento.

Sonrío, tiemblo.

Tu manos, mis dedos…

Mi corazón, el tuyo….

Y ambos, juntos, con nuestro unísono

po pom, po pom…

No me lo digas: Que yo también lo siento.

POEMARIO EMOCIONAL

Mi último momento

Veía mi vida pasar…

Era un simple trámite pero pasé miedo, mucho miedo.

Tanto que sentí que si iban a ser mis últimos segundos, sólo tenía una cosa clara.

y es que deseaba morir pensando en ti.

Apretaba muchísimo más los ojos para traer a mi memoria cada segundo de los vividos y sentidos a tu lado.

Veía tu sonrisa al mirarme, y como tus dientecitos me sonreían también…

No podría morir más feliz que pensando en ti…

Prensando en cuando estoy a tu lado y tú estás al mío…

Y pensando en que, cuando llegue mi momento,

el de verdad,

pudiera sentir tu sonrisa y tu mirada

como algo tan vívido…

como lo son ahora…

POEMARIO EMOCIONAL

Modo avión 4: Turbulencias

Turbulencias.

Siento que voy a morir.

El calor me invade y no puedo respirar.

¡Qué horror!

Siempre he odiado las montañas rusas; no sé si esto es peor.

“Estamos llegando a su destino”

En medio de la muerte un suspiro de esperanza.

Me falta el aire. Me sobra pelo.

Mataría porque el roce de tu piel calmará a mis manos, a mi cacharro y a mis pensamientos.

Tic tac tic tac

Necesito aire, necesito café, baño, agua, cielo, paisaje, carretera y,

sobre todo,

tu voz…

POEMARIO EMOCIONAL

Modo avión 3: Tristeza

Ya me he calmado.

Volamos en plano.

El cacharro está en orden.

La presión me produce tristeza, pero estoy a 50 minutos de distancia de ti.

Y de mí, y del mundo y de mi sonrisa.

A 50 minutos de un café; de otro taxi; del aire;

de un trocito de cielo sobre mi piel…

POEMARIO EMOCIONAL

Modo avión 2: Mi cacharro

Me quito los auriculares.

Miro alrededor.

Millones de personas, de vidas.

Unos dos doscientos corazones paralizados.

Esperando el momento.

Pero el mío no se para. No se frena. No le llega el momento.

Tic tac tic tac

Siento la espera como un largo lamento.

Nos movemos.

Me muevo.

Mi cacharro se agita. Aún más.

Te pienso.

Pensarte me calma.

Me hace sonreír.

Eres un virtuoso. ¡Qué le voy a hacer!

Sube la presión. Baja mi cacharro.

Angustia.

Echo la cabeza hacia atrás; cierro los ojos; me paralizo.

Mi cacharro ya es un corazón más…

POEMARIO EMOCIONAL

Modo avión 1: Offline

Desconectada

Totalmente.

Una hora.

Del mundo. De ti. De mí.

Me siento lejos, lejana, alejada.

Echo de menos mi vida de hace 3 minutos.

En el mismo lugar, a la misma otra y con la misma distancia.

Una hora.

Siento angustia, adicción, hasta incluso miedo.

¿Por qué?

Porque: qué voy a a hacer.

Ha pasado un minuto. Me aburro.

Tic tac tic tac

¿En qué me he convertido? ¿Puedo vivir offline?

Dormir, pensar, reflexionar, recapacitar, ¡relajarme!…

Pero nada de todo eso me apetece cuando me siento a tres minutos lejos de ti…

POEMARIO EMOCIONAL

TAC

Tengo miedo,mucho miedo…

Siento pánico de tener que enfrentarme a todo esto.

Sin ti.

Sin tu abrazo, sin tu mano, sin tu roce…

Sin tu palpitar cerca de mi corazón.

Se acerca el momento.

Respiro hondo.

Entro en la fría sala;

no me puedo concentrar.

¿En qué debería concentrarme?

Si debo reservarme nuestras imágenes más felices para el peor de mis momentos…

Grito. Te llamo. Ven conmigo.

Respiro, suspiro, aspiro.

Es mi palpitar el que ahora retumba.

Prefiero el tuyo.

Su suavidad. Su melancolía.

Po pom po pom

Tic tac tic tac

Respiro, suspiro, aspiro.

Miedo, miedo, miedo…

Pánico.

Palpitar…

¡Dame refugio!

¡Dame amor!

¡Dame abrazo!

Acompáñame…

Que yo te sienta muy muy cerca

dentro de mí, en mi interior…

Rozando, como siempre, mi corazón…

POEMARIO EMOCIONAL

Tu manera de saber lo que siento

No tengo secretos para ti.

Te hablo
Me expreso
Te siento

Ya sabes: Todo eso

Estás
Eres
En ti
En mí

Lo sabes
Lo siento

No puedes renunciar.

Respiro
Me alegro
Te escribo
Lo digo

Ya lo sabes
Me asusto
Miedo

Me sonríes
Me calmo
Fluyo
Confío

ACIERTO

POEMARIO EMOCIONAL

Me pierdo

En el extraño camino hacia ti, me pierdo.

Hoy han sido tres veces.

Y eso que me sentía centrada.

En el lúgubre camino de sus pasillos, busco.

Busco la salida.

La salida no es más que mi llegada; nuestro punto de partida.

El inicio, El fin.

Salida, llegada.

Principio, final.

Tú, yo.

De nuevo, me pierdo.

Perdida, te busco.

Me busco.

Oculto entre los recovecos de la sociedad me escondo.

Ahora, oculta como tú, para sentir lo mismo que tú sientes.

Para abrazar lo que tú abrazas.

Para besarte mientras me besas.

En el extraño camino hacia la línea Lila, en la que a menudo me pierdo, te busco, te pienso, te abrazo y te beso.

POEMARIO EMOCIONAL

Simple concepto del amor

A veces deseo estar sola para escuchar ruido alguno pero es entonces cuando más te echo de menos.

A veces deseo estar rodeada de mil personas para sentirme ocupada pero entonces es cuando más pienso en ti.

A veces tantas cosas y a veces tanto de todo que me saturo yo misma y yo sola.

————-

Tú, mi locura y mi cordura.

Tú, mi paz y mi revuelo.

Tú, lo que más añoro, a quien más deseo.

Tú sin más:

A quien yo quiero.

POEMARIO EMOCIONAL

Soledad

De repente has aparecido.

Cometemos actos que no esperamos que tengan consecuencias;

Pero estás aquí y ya no puedo hacer nada.

Me asusto.

Pienso en cómo sacarte de mi vida;

en los pasos a dar para que por tu misma fuerza te escapes, te marches, te alejes de mí…

Porque no te quiero,

porque me alteras,

porque no me gustas…

Ni la luz ni mis trucos de magia ni siquiera los ladridos te alejan de mi vida…

Pero es que no te quiero.

Márchate.

Antes de que tenga que recurrir a la violencia…

Antes de que en contra de mis principios tenga que usar…

El matamoscas.

POEMARIO EMOCIONAL

Dark

He vuelto a la realidad.

De hecho volví el domingo.

Pero ellos han acechado hoy.

Comienza de nuevo la batalla. La lucha contra mí misma.

Pasado y presente y esa gruta temporal, ese agujero negro a través del cual voy y vengo.

Mientras busco la fisura para cerrar la tortura del pasado que me persigue, respiro hondo, miro cada una de las baldosas que piso: seguido, me escribo a mí misma.

Me escribo una carta, un mensaje que me llegará una y otra vez hasta que logre encontrar la clave secreta que me descifre el enigma para matar a todos mis demonios.

POEMARIO EMOCIONAL

Mi propio concepto del amor

Y cuando te miro y sonrío,

sonrío y te veo.

Y te siento y me acerco.

Y te toco aunque estés lejos.

Y me calmo y me asombro y me escribes y te quiero.

Me dibujas, me iluminas, y me miras, aunque no te veo.

Mientras viajo, mientras caminas, durante el paseo y al dormir;

comiendo, viendo la tele, mientras leo y al sufrir.

Me privo, me limito, lo escondo;

No puedo.

Se escapa, se me sale, lo expulso;

te quiero.

POEMARIO EMOCIONAL

El paso principal para matar a mis demonios

Reconocerlos.

Tenerlo bien ubicados.

Para ello es importante el trabajo previo. Seguro que te lo han dicho antes.

Localízalos; los encierras.

Te esperas unos días. Se tranquilizarán.

Y ahí, empieza tu parte. El trabajo profundo. La lucha contra ellos.

No sabemos qué pasará.

Pero sí sabemos a por lo que vamos.

Su exterminación. El fin de sus días.

El acabose.

Y una vez fuera ya de este mundo, la vida que vivo y pienso tendrá un nuevo nombre:

Realidad.

POEMARIO EMOCIONAL

Me duele

Siento que me voy a morir.

Me retuerzo de dolor.

Me tiembla el cuerpo.

Frío, escalofrío, corrientes eléctricas dentro de mi ser.

Quiero llorar pero el dolor me lo impide.

No puedo ni mirar hacia adelante.

Me mareo.

Intentando avanzar he tropezado y me he comido una puerta.

Me quiero ir.

Pero no puedo.

¿Somatizo?

Odio sentirme sola cuando me encuentro mal.

Pero odio que me hablen, me pidan y me reclamen también.

¿Qué necesito?

Un abrazo, un hombro donde llorar.

Sentir tu calor. Darte el mío.

Si todo fuera así de especial al menos moriría con una sonrisa en mis labios …

POEMARIO EMOCIONAL

El caracol

Sentía que llegaba a donde me había propuesto llegar.

Pero no hacia aquella meta que deseaba alcanzar.

Quizá porque eras tan solo tú la que deseaba que llegara a ese lugar…

Todo mi trayecto personal estaba siendo una consecución de antagonismos:

La lentitud del caracol que hoy me acompañaba, en contraposición con la velocidad de mi bici.

Ella me llevaba donde yo quisiera a gran velocidad, pero mi ritmo se atenuaba cual caracol cuando se trataba de llegar a ti.

Entonces los días eran grises, la lluvia persistía en mi lugar, y no había alforja que pudiera protegernos.

Sentía que mi vida era una metáfora, como un camino paralelo al tuyo,

en el que no sabía si llegaríamos al mismo lugar pero, al final,

un camino en el que me gustaba verte,

en el que me gustaba sentir que estabas ahí.

Cerca de mí.

Aunque yo,

por más que quisiera,

no pudiera estar a tu lado…

POEMARIO EMOCIONAL

La era

Una nueva era.

Una nueva yo.

En constante búsqueda entre lo que fui y lo que era.

Era, fui, soy y seré.

Débil, dulce, inconsciente, inconstante, poderosa.

Piernas, brazos, manos y cabeza:

Todo ello formando este ser.

Pero este ser ha incluido más. Tú estás ahí.

Tú, fruto de otro era, fuiste, eres y serás.

Y yo, ahora, estoy ahí.

Tus piernas, tus manos, tus brazos, tu cabeza y tu corazón: Ese eres tú.

Éramos, fuimos, somos, ¿Seremos?

Y mientras mi cabeza volvía al presente,

mis ojos se entornaban,

humedecían,

mi boca me sonreía,

y todo mi ser se erizaba,

porque de mi corazón partía un hilo rojo,

que buscaba el tuyo,

y era tan largo…

como los kilómetros que tú pudieras recorrer…

  • Palmera
    A veces pienso que los tres palos que sujetan una palmera son más fuertes que yo. Es curioso, esta mañana me sentía feliz, sonreía, las cosas empezaban a ponerse… Sigue leyendo Palmera
  • Nubes de Niebla
    Siempre me ha gustado la niebla. Profunda e intensa como yo. Aunque normalmente no me deja ver más allá. De entre todas las cosas que hay ahí fuera, no… Sigue leyendo Nubes de Niebla
  • El viaje
    Sobrevolar la lluvia no me hace más feliz. Estar en el cielo no me sirve de nada. Sin ti no me vale. Sin ti no quiero. No me apetece.… Sigue leyendo El viaje
  • El dilema
    Ser o no ser. A menudo me pregunto por qué está mal ser como soy. Ser o no ser. Esa es mi cuestión.
  • Reconstrucción
    Han reconstruido los cristales rotos. Más bien los han sustituido. Nueva fachada pero por dentro me siento igual. Rota. A trozos. Recordando mi pena. Bajo la tortura que merezco.… Sigue leyendo Reconstrucción
  • Forajida
    Cuando se es una forajida, poco hay que explicar. Vives constantemente en peligro. Con sensación de haberte saltado la ley y con el riesgo de que quien sea te… Sigue leyendo Forajida
POEMARIO EMOCIONAL

El cazador cazado

Hay mensajes que te torturan el alma.

Hay señales que te arrastran hasta el punto de partida.

Es el punto en el que haces clic.

Y te das cuenta de todo,

y te escondes tras una máscara;

pero esa máscara no es un lugar seguro.

Te duele el corazón.

Porque no eres tú.

Y ahora todas las señales que te taladran,

te torturan el alma…

Y no te queda más remedio que reconocer…

Que ese tú…

Soy yo…

POEMARIO EMOCIONAL

El duelo

Jamás pensé escribir una elegía.

Jamás pensé tomar esta decisión.

Pero no había opción;

no me dieron a elegir.

Pocos duelos permiten una despedida.

El mío, sí.

Debería estar al menos medio feliz.

Pero hoy no hay nada positivo que ver.

Hoy no soy resiliente.

Me aguanto las lágrimas.

Me asusto.

No es lo que quiero.

Pero no tengo opción.

Mi duelo ya ha empezado.

Pero no quiero.

¡No quiero!

No quiero…

POEMARIO EMOCIONAL

Estreno

Siempre hay una primera vez para todo.

Para estrenar un paraguas.

Para abrir los ojos.

Para ver la lluvia.

Y para mirar hacia adelante.

Siempre hay una primera vez para todo.

Para alzar la mano.

Para decir lo que piensas.

Para coger tu mando.

Siempre hay una primera vez para todo.

Y aunque lo hagas y no salga bien,

por suerte, casi, casi, casi, siempre,

tendrás una segunda oportunidad.

REFLEXIONES PUNTUALES

Momentazo

Estoy pletórica.

No sé cómo expresar la explosión que llevo dentro.

Respiro y me entra el triple de aire,

y pienso en lo dichosa que es la vida.

Que cuando estas algo más apagada te da un subidón de golpe, que te hace no poder dejar de sonreír.

Estoy en racha. Lo tengo que decir.

La verdad es que parece que el azar está de mi lado, pero no creo en él. Vaya.

Creo que esto que me está pasando son señales. El universo confabula para que yo sonría y sea feliz.

¿Pero cuál será el mensaje de universo? ¿Lograré descifrarlo?

¿Durará mucho tiempo? ¿Será una ficción mental y solo es buena suerte?

Sea lo que sea, ahora mismo estoy pletórica. Se me escapa tanta felicidad del pecho. La sonrisa me va a romper la boca, ¡me crezco, subo, me elevo!

Soy feliz, en este momento…

¡Corre, Maribel! Disfruta…! Que si hay algo que dura poco en la vida son los momentos como este…

POEMARIO EMOCIONAL

Parálisis emocional

Lo volví a a sentir.

Tal belleza me abrumaba;

hasta el nivel de quedarme sin respiración.

Mi corazón palpitaba tan rápidamente que no permitía al aire pasar.

Te miré.

No te diste ni cuenta pero yo estaba al borde del colapso.

Intenté recordar todas aquellas técnicas ya aprendidas -teóricamente- para que no tuvieras que llamar a urgencias.

-‘No puedo con tanta belleza’-Te dije.

-‘Es espectacular’- Contestaste.

E intentando superar la magnificencia de aquel lugar,

me puse la mano en el pecho,

alcé la cabeza,

y empezamos, de nuevo, a caminar…

POEMARIO EMOCIONAL

A petición

Por siempre… esas eran las dos palabras más deseadas en mi vida.

Esas las que no llegaban.

Esas las que yo esperaba de ti.

‘Por y para siempre’. Sonaba tan bien…

Deseaba todo en mi vida.

Tú no deseabas más que lo que tenías.

Mi mundo siempre había sido una incongruencia entre lo que deseaba y lo que obtenía;

quizá con lo que me conformaba.

Pero me bastaba si tú estabas en él.

Tu sonrisa, tus ojos avellana, el sabor de tu piel. Su color. Todo me bastaba.

Todo bajaba el platito de la báscula hacia abajo y pesaba tanto que ya no me importaba sentirme incomprendida.

Incomprendida por ti.

Vivía esperando tu huida ante mis roces, mis caricias, mis miradas de amor.

Tú resistías. Resistir. Sí, esa era la palabra.

Resistías aún no sé muy bien por qué… algo sentirías. Pero sé que tus pánicos y tus muros nunca te dejarían ir más allá.

Quizá era por mí, pero me gustaba pensar que era por ti….

Vivía a petición. Tu petición.

Pero cualquier reclamo tuyo, hacia mí, era la vida para mí.

Y cada día el platito de la báscula pesaba más y más y más…

POEMARIO EMOCIONAL

El camino

El camino que me llevaba hacia ti no era el habitual.

Recuerdo otro transporte distinto al que cada día me llevaba a mi casa.

Sus asientos eran azules, como estos en los que ahora estoy sentada; pero, no me preguntes por qué, yo veía ese azul mucho más intenso.

Sí que tengo que reconocer que las personas que siempre lo habitaban me parecían advenedizas. Yo estaba cómoda en cada uno de los vagones que me acercaban a ti, pero me sentía ajena a ese lugar.

Probablemente la advenediza era yo.

De hecho reconozco que nunca pertenecí a él.

Cuando salía de ese vagón, buscaba el camino recto…

Ahora que lo pienso, yo lo veía recto, pero realmente estaba lleno de curvas; curvas que nunca lograría girar.

En mi pensamiento rondaban las vidas y las emociones de las personas con las que me había cruzado. Me las imaginaba súper emocionantes.

Pero para mí la emoción eras tú.

La brisa del aire que acontecía, la sutil lluvia de verano, hasta el azul del cielo me parecían más bellos que de costumbre.

No lo podía evitar. Tu esencia lo envolvía todo.

Cuanto más avanzaban los días, y más llovía, más nubes había, y yo más sentía.

Tu camino ya era como un poquito mío, y cada una de aquellas calles eran testigos de la magia que había en mis ojos. Sin más, sonreía.

Mi mundo era mágico, repleto de ilusión.

Mi ilusión, pero me bastaba.

Siempre he pensado que la vida tiene un final feliz, y que contigo me estaba esperando uno.

Pero sabía que era un sueño; mi sueño.

Cuando llegaba a tu puerta mi corazón se volvía loco. Palpitaba y palpitaba. Nunca dejó de hacerlo.

Solo con recordarlo, me vuelve a palpitar.

Mi piel erizaba al verte y para que no te dieras cuenta, yo miraba a lo lejos… Intentaba disimular.

Jamás lo supe hacer bien…

———

A día de hoy, aún recuerdo el camino que me llevaba a tu casa…

POEMARIO EMOCIONAL

Mi planeta

A cien mil años luz,
se encuentra ese otro planeta al que deseo ir.
Compré la nave. Incluso me regalaron un casco.

Cuando ya tenía las coordenadas más aproximadas me marqué un día y una fecha.
Iba tranquila; con esperanza de poder llegar.


Pero a escasos días del lanzamiento tuve que reconocer que no soy astronauta.


Ahora estoy aquí.
Pensando en mi planeta.


Sin saber qué hacer.


Alzar el vuelo con la posibilidad de perderme en una galaxia desconocida,
O parar.


Parar de golpe y volver a mi anodina vida sin emociones.

Sin duda no me quedaba otro remedio que dejarme fluir

y esperar a que llegara mi dichoso día…

para encontrarme delante de mi nave…

REFLEXIONES PUNTUALES

Los lazos ridículos

Hasta el día de hoy, en el cual he visto una peli en la que la protagonista se aferraba a estar con su marido, que no la quería, ni ella misma quería , solo por el simple hecho de sentir ese ‘orden’, ese que ‘todo está en su sitio’, he creído en los lazos.

No puedo dejar de pensar en que toda mi vida he buscado o creído súper genial la idea de tener lazos o vínculos.

Los hijos, la tradición, la convención social…. han sido en muchas ocasiones motivos para tener una vida al lado de alguien que no te hace feliz…

Siempre ha sido así pero, yo me pregunto, ¿sigue siendo así?

——-

Siempre he pensado en que los lazos son bonitos y positivos y buenos. Hasta hoy.

——

Hace unas semanas conocí a una chica que buscaba desesperadamente crear lazos. Tener una amistad de toda la vida en 10 min. ; para lograrlo, lo daba todo y estaba ahí. Al 300%. No se le escapaba una.

En ella pude ver el reflejo de lo que es condicionar a alguien a estar ahí: ‘Como yo te doy, tú tienes que darme’. Ahí fue cuando me di cuenta de que quizá no se pueden crear lazos con todo el mundo y menos a la fuerza…

Mira, al final las personas pasan por nuestra vida para detectar características de nosotros mismos, y ella me enseñó que no se puede forzar. Nada.

La peli de hoy ha sido otro espejo: si te aferras en mantener una relación por lazos, conveniencia ninguno de los dos será feliz.

———-

Ahora mismo estoy en crisis. Mis creencias se han desmontado por completo y donde veía amor solo existe presión.

Quiero decir, si ves a una persona durante un tiempo se acaba creando un vínculo, cierto amor.

Pero, ¿cómo detectas si ese vínculo es ridículo?

¿Cómo desmontas lo que por sí solo se ha ido montando?

¿Qué determina que haya lazos entre dos personas?

Reconocer los lazos es complicado…

Ponerles fin más…

Pero si haces parecer que no hay lazo, ¿el vínculo se refuerza?

¿O se refuerza el deseo? La libertad y el libre albedrío excita, pone; pero no crea vínculo.

Qué curioso…

¿Vínculo o no vínculo?

Estoy escribiendo y mientras escribo me he dado cuenta de la clave de todo… No es lo mismo lazo que vínculo …

Un lazo es forzado, tiene nudo y aprieta.

Un vínculo de repente un día te das cuenta de que está ahí. Sin más.

Pero somos manipuladores y nos aprovechamos de los vínculos para transformarlos en lazos y así condicionar a que las personas estén a nuestro lado. A veces ponemos caritas, otras victimizamos, siempre con el mismo fin: Que no te vayas.

Dentro de toda esta reflexión tengo que reconocer que me siguen gustando los vínculos. Los que surgen, se crean, los que hacen que sonrías cuando nos miramos.

No quiero lazos bien atados, deseo vínculos. De esos como los del cordón umbilical que nos une a nuestra madre… No creo que no haya nada más bello que esa sensación de pertenecer.

Por pertenecer me refiero a esa sensación que nos producen los lugares y las personas de sentirnos en un lugar seguro.

Creo que si te sientes así con alguien, se crea algo entre los dos que es irrompible. Nunca vas a dejar de sonreír al ver o pensar a esa persona…

Eso es bello y une.

Lo que desune es no evolucionar; no comunicarse, no decirle a tu ‘sitio seguro’ cómo te sientes… Y es ahí cuando el vínculo va cobrando fragilidad y lo decoramos con cintas de seda…

Es ahí cuando las cosas empiezan a cambiar y la balanza empieza a deteriorar esa cosa bella que había entre los dos…

Me da mucha pena que la vida sea así… pero nos queda el recuerdo, el aprendizaje, algo de ti en mí….

Con lo cual un lazo/vínculo nunca puede ser ridículo…

Pero, si no es real….

Tarde o temprano,

se romperá solo…

POEMARIO EMOCIONAL

Las doce en el reloj

Y cuando llegas arriba,

pones los contadores a 0 y vuelta a empezar.

Así es mi día a día.

Así es mi vida.

Luchas, llegas, rozas el éxito y vuelta a caer.

Lo llaman la eterna tragedia del

Hombre.

Vuelves a llegar de nuevo, llegas y al llegar las 00.00h, vuelves a caer.

¿Cómo retener el logro?

¿Cómo retener el momento?

No se puede…

Solo nos queda el recuerdo del camino hecho aprendizaje.

Hecho lección…

Para que todo aquello que olvidaremos quede fijado en nuestra memoria…

En nuestra vida, esencia…

En nosotros mismos…

Siendo nuestro yo del mañana,

una mejor persona…

POEMARIO EMOCIONAL

Me quiero retirar…

Me quiero retirar.

Y mi única opción sois vosotros.

Vivo obsesionada por aportarle algún valor al mundo;

que tú que me lees lo detectes y me ayudes a retirarme.

Followers, visitas, compartir, comentarios y me gusta.

¿Cómo lo hago para que lo hagas?

-“¡Dale dale dale!”

-“Dale con ganas, pon un comentario”

-“Mándame un mail”.

¡Hostias, que me quiero retirar…!

Y poder así dedicarme a lo que me gusta, y sentir que, aunque no aporto nada de interés al mundo, me aporto a mí la satisfacción de saber que me pagan por hacer lo único que se me da bien: Pensar.

Pero para eso hay que darle like… Jo, que me quiero retirar …

POEMARIO EMOCIONAL

A veces…

A veces son los ojos.

Cambian los ojos,

cambia tu mundo.

Cambia todo.

A veces es tu sonrisa.

Si sonríes,

que si me sonríes,

Todo cambia.

También del corazón,

Que si se abre,

que si se cierra,

que si permanece.

A veces me gruñes,

a veces me ladras,

a veces me rozas,

a veces me amas…

A veces miro al cielo,

a veces, al mar.

A veces te miro.

Te veo suspirar…

REFLEXIONES PUNTUALES

Contrapicado

Recuerdo que cuando vi “El club de los poetas muertos” aprendí y descubrí que mirar las cosas desde arriba te enseñaba un plano distinto de la realidad.

Por ello, aunque me sentía pequeñita, me subía a cualquier bordillo, murete, silla o incluso mesa.

La gente me veía como inmadura o con cierto toque infantil, pero yo sabía que, desde allí, en lo alto solo, podía sentirme al nivel de los más grandes.

Si estaba en alto, desde cualquier lugar, sonreía y cual Walt Whitman me auto recitaba el “¡Oh, capitán, mi capitán!”.

No hace mucho que me he propuesto valorar otros puntos de vista… y es ahí cuando me coge la cámara y ¡zas! Me recoge desde abajo y descubro la magnitud del universo…

Y me veo a mí , mi yo desde otro plano, también real, donde ya no soy pequeña y soy más alta, parezco hasta súper modelo. Vale igual tanto no…

Pero donde veía ‘pequeña’ ahora veo ‘universo’. Y a mí formando parte de él.

Perteneciendo.

Y, entonces, sonrío, y me vengo arriba y crezco, y desde ahí, tocando tierra y contigo delante grito para mis entrañas “ ¡Oh, capitán, mi capitán!”.

Y por primera vez en mi vida siento que no soy ‘menos’, que soy ‘más’. Y que soy ‘también’.

Y siento que sigo teniendo el universo encima mío, que aun estando debajo, me sigue y me acompaña….

…Y entonces desde la tierra y desde lo bajo, alzo mi mirada al cielo y sonrío de nuevo…

POEMARIO EMOCIONAL

Fervor

No puedo dejar de mirarte.

Tu cara, tu presencia me alimenta.

Siento paz a tu lado.

Angustia cuando te alejas.

Te miro lentamente esperando tu amor.

Te doy todo. Quiero todo.

Un amor que llega en una forma distinta a la esperada.

Pero un amor sin igual.

Fervor. Siento fervor.

Amor, admiración.

Y mientras me besas y me abrazas te lo digo suavemente.

Con mi mirada, con mi cuerpo.

Sin mi voz.

No te puedo hablar.

Pero cierro mis ojos. Me relajo.

Y al abrirlos de nuevo descubro que sigues ahí; a mi lado.

Y respiro hondo.

Porque siento que tú también me quieres…

POEMARIO EMOCIONAL

Nosotros los mismos

Busco incansablemente esta sensación.

Anhelo transformar lo efímero en eterno.

Y que no te canses.

Y que no nos cansemos.

Y que no dejemos de sentirlo.

Para ello, solo hay una opción:

Fijar a fuego el recuerdo de no haberlo sentido.

Volver a la falda de la montaña, al punto uno, al inicio.

Repitamos ciclos pero con nosotros mismos.

Estiremos momentos.

Alarguemos sensaciones…

Y cuando nos pese la rutina,

vayamos a nuestro recuerdo…

El del día de la emoción,

de cuando nos conocimos,

cuando nos miramos,

cuando sonreímos…

Pero, siempre,

siendo nosotros los mismos

REFLEXIONES PUNTUALES

Cicatriz

Y pienso en ese lugar
Y al pensar me siento en él…

Y sonrió porque hay lugares donde es inevitable sonreír…

Hay momentos, recuerdos, personas y canciones que son capaces de cambiarlo todo…


De cambiarme del todo…


De inspirarme, de motivarme…

Capaces de que en un ¡zas! me cortocircuite…
Y me venga arriba…

Es entonces cuando se me ensancha el corazón. Y flipo.

Yo no tengo otra palabra mejor para expresar lo que me sucede… Pero es una sensación brutal.

No sé si a ti te ha pasado alguna vez… Pero, para mí, algo se escapa de mi cuerpo… Y no puedo dejar de palpitar… Y me inunda una sensación de felicidad máxima que no entiendo, que me supera y entonces me siento de nuevo en un eterno pero efímero síndrome de Stendhal

Y siento tanto dolor y tanto placer en cada uno de esos momentos que sería capaz de matar por esa cicatriz….

Un eterno y efímero complejo… como el que siento cuando estoy a tu lado…

Te leo. Te siento. Te oigo. Te recuerdo… A ti, mi cicatriz.